Index . . Historia 1 . 2 . . prelimin 3 . . infocadia . 4 . . resumen 5 . 6 . . especif 7 . . hidrourbana 8 . . Froude 9 . . modematema 10 . 11 . . acreencias 12 . . AVLP 13 . . La Nación 14 . . cautelar 15 . .

Apuntes para la Audiencia Pública

resumen de variados relatos que vienen del pasado

Buenos Aires, 5 de enero de 1814. A las 6 de la tarde de este día salió el General Alvear con parte de las tropas a su mando a ejercitarlas en el Campo de los Olivos distante 4 leguas de la Ciudad. La crecida del Río Maldonado retardó el paso del Ejército y se vieron obligados los soldados a practicarlo en desfilada de uno a uno".

En 1880, al atravesarlo una tropa que venía desde Cañuelas, el joven hijo del tropero castigó al caballo en medio del arroyo y fue arrebatado por la corriente.

“El padre de la víctima -continúa la información- le arrojó un lazo para que se salvara, pero sea que estuviera conmovido por la inminente desgracia o que el hijo estuviera asustado, no consiguió salvarlo. Tres veces se hundió en las turbulentas aguas y tres veces apareció sobre ella. La última vez estaba muerto”.

"En razón de que el cercano Matadero de Liniers estaba ubicado en la cuenca de los desagües pluviales de toda la región, en varias ocasiones hubo que suspender la matanza porque las aguas llegaron a inundarlo hasta dos metros sobre el nivel del suelo.”

"Su lecho profundo coronado de orillas barrancosas, contenía una serpentina de agua semiestancada. Todo el conjunto no era nada más que un sumidero de basura, siempre que no lloviera. Si lo hacía, el arroyo se convertía no ya en un riacho, sino en un impetuoso y caudaloso río el que salía entonces de madre como un monstruo malhumorado al ser despertado de improviso".

"Tenía períodos en que salía de madre y se convertía en un peligroso torrente por su gran caudal de agua".

Salirse de madre equivale a superar el "maximum flumen" -el borde superior de la terraza baja al que refiere Justiniano, Velez Sarfield y Borda-, invadiendo la terraza superior.

El Matadero de Liniers estaba apoyado en la parte superior y reconoce haber tenido dos metros de agua. Por ello es fácil estimar que aún allí, por encima de la línea de maximum flumen que en otras geomorfologías a discernir dominios es aplicable, la banda de anegamiento superaría el kilómetro holgado de ancho.

Repito, estamos hablando de lo que sigue al borde superior de la terraza baja abierto a una extensa planicie con altísima absorción. ¿A quién se le ocurre ignorar estas escalas y darse a hidrología urbana con recurrencias de 10 años y encima imaginar que la modelación de dos tubitos de 7 m de diámetro servirá a las aguas del Maldonado para ver cómo le chupan aguita con dos pajitas?

Ignorar estos testimonios y estas escalas de desmadre es hacerles el caldo gordo a los endiosados modeladores matemáticos para que sus clientes imaginen que sus trabajos son una divinidad que funciona como calzador para catapultar sus soñadas obranzas.

Por ello, toda modelación matemática que no empieza por reconocer ajuste de sus variables en función de testimonios vecinales concretos, está llamada a ser caldito de cultivo de de despistes analógicos sublimes de planteos ingenieriles y de sueños mercantileros que apuestan encantados a esta clase de modernas divinidades.

Incorporar estos datos de la realidad para ajustar las variables que concurren a la modelación, permite a su vez verificar posteriormente la veracidad de cada uno de estos testimonios.

Si semejantes panoramas ya aparecían así esbozados, ¡a quién se le ocurre proponer dos tubitos de 7 m de diámetro y 15 Kms de largo para dar escurrimiento estas brutas bandas de anegamiento que sin duda en la cuenca baja toda impermeabilizada superan los 500 m3/s en las recurrencias superiores a 100 años!

Otra prueba de que su lecho era profundo y coronado de orillas barrancosas lo arriman las dos propuestas que a fines del siglo XIX surgieron para transformarlo en canal navegable hasta más allá de Liniers.

Comienza esta historia con una ley, la 2.676 dictada el 6 de noviembre de 1889, que encomendaba a la firma "Wenceslao Villafañe y Cía." la construcción de un "Puerto de abrigo en el arroyo Medrano y construcción de dos canales de circunvalación".

En el Puerto se construirían talleres a la vera de los dos canales. Uno partía de la desembocadura del citado arroyo y llegaba hasta Ramos Mejía. El otro, aprovechaba el cauce del Maldonado que se modificaba para darle una profundidad oscilante entre 2 ½ y 5 metros y un ancho de 35. Arrancaba desde Palermo y empalmaba con el anterior en un punto cerca de Ramos Mejía y de allí continuaba hasta desembocar en el paso de las Piedras en el confín oeste del Riachuelo, donde este curso de agua se transformaba en el río Matanza.

En las orillas de ambos canales, el concesionario se comprometía a trazar dos rutas paralelas empedradas o macadamizadas, con una franja de pasto verde y tres hileras de árboles, expropiándose las tierras linderas en un ancho de 136 metros, para ribera, avenidas, puentes etc. Y hasta se había planificado la combinación con un servicio de tranvías.

Otro proyecto aprobado por ley ese mismo año 1889, fue presentado por la firma Portalis, Frères Carbonnier y Ca. Proponía aprovechar la desembocadura del Maldonado, allí donde se abría para recibir las aguas de las crecientes del Río de la Plata, para construir un puerto de cabotaje de mil metros de largo por ciento cincuenta de ancho y cinco metros de profundidad, construyéndose en ambas márgenes un muro de mampostería u hormigón que contendría una explanada adyacente de setenta y cinco metros de largo.

La crisis de 1890 hizo imposible este y otros negocios y ninguna de las dos empresas pudo concretar las concesiones obtenidas; el Maldonado siguió siendo arroyo por muchos años más, matizando su historia durante el siglo XX, con algunas crecidas memorables. Pero esta primitiva propuesta no se perdió, fue reflotada por el concejal Remigio Iriondo y publicado con diversas modificaciones y variantes en el Boletín Municipal del 25 de agosto de 1924.

Iriondo proponía la aprobación de una Ordenanza autorizando a la Municipalidad para convertir el arroyo Maldonado desde su desembocadura en Palermo hasta el límite de la capital, en un canal navegable que llegando hasta los Nuevos Mataderos de Liniers empalmase allí con el Riachuelo en el Puente Alsina. Su profundidad media no sería inferior a los 2 metros y estaría flanqueado por una zona ribereña “de por lo menos 35 metros de extensión” para lo cual debían expropiarse los terrenos linderos.

En esta ribera se abrirían dos calles laterales de diez metros de ancho en toda la extensión del canal, plantándose árboles suministrados por la Dirección de Paseos. El canal podía utilizarse para diversos fines, especialmente de transporte comercial y su tránsito sería gratuito para los diversos organismos oficiales. Se cuidaría también su higiene mediante la prohibición de volcar “aguas servidas, materias fecales y cualquier otro residuo que altere las condiciones higiénicas de las aguas.”

Durante la Intendencia de Carlos M. Noel en 1925, se realizó un importante estudio urbanístico de Buenos Aires proponiéndose la realización de varias “avenidas-paseo” al estilo norteamericano o europeo. Allí se sugería que en la continuación de la Av. Sarmiento a partir de Plaza Italia, el cauce del Maldonado se transformara en una de ellas. El mismo destino se proyectaba para el arroyo de Medrano. Toda belleza encerraba sin embargo un ingenieril sueño: meter al Maldonado abajo del paseo.

Este gran arquitecto al parecer ignoraba la función que cumple el sol en los mil despojos que aspiran a devenir nutrientes en las siempre maltratadas aguas; e imaginamos que tampoco habría acopiado la información hidráulica correspondiente. De hecho, cuando se inaugura una década después la canalización subterránea hubieron con optimismo de estimar que resistiría lluvias de 10 años de recurrencia y hoy no acepta ni de tan sólo dos años.

Hay que apuntar que en el último período húmedo las lluvias que correspondían a las recurrencias de 10 años pasaron a descubrirse en la recurrencia de los tres años.

Semejante centenaria cosmovisión por un lado y por el otro esta propuesta de nuestros modeladores matemáticos endiosados por catecúmenos embobados, tan ajenos a estas realidades concretas y sin acopio testimonial de datos de entrada y de salida del sistema, en particular el que encuentran en la llanura baja y en la complicadísima salida al estuario, nos descubren, que atrás de estas propuestas siempre hay un ingeniero desesperado por poner en caja a Madre Natura sin medir consecuencias con la seriedad debida, que una buena mirada a la hidrología urbana a todos en criterio nos acerca.

Aquí el sueño es sacar un océano de agua con dos tubitos de 15 Km y 7 m de diámetro al que le agregan otros 48 Km de canales subterráneos secundarios ¿Qué amante de planteos ingenieriles no se volvería loco de felicidad por intentar realizar estas esperpénticas obranzas? Siempre calculadas para el churrete con criterios de hidrología rural, porque para hidrología urbana, la plata para semejantes chifladuras nunca alcanza.

Vean la ciudad de Toronto cómo resuelve estos problemas sin dar pasos en falso. Para pasos en falso merece la pena darse un paseo por las concluyentes obras del río Cheong Gye Cheon, en Seoul, Corea del Sur: http://www.alestuariodelplata.com.ar/esbozos.html

 

Observaciones que caben al presente

El presente que me toca descubrir tal vez porque aislado vivo y no he escuchado a otros hablar de ello, pasa a).-por la errada dirección de salida al estuario, b).-por la bruta sedimentación que generarán las frías aguas en la misma boca de salida, c).-por la insuficiencia de las variables que incorporaron a la modelación simulada de salida del pozo con el modelo de Froude, d).-por ausencia de las mismas variables térmicas e hidroquímicas que nunca fueron alcanzadas para la modelación matemática de los túneles con la ecuación de St Venant, e).-por la necia e inaceptable insuficiencia de las recurrencias aplicadas a modelación de hidrología urbana, f).-por la afectación redoblada con seguros embancamientos sobre el ya moribundo corredor de flujos costaneros urbanos, -flujos a los que en 100 años nunca prestaron la más mínima atención, g).-por la ingenuidad de imaginar la estanqueidad de esta obra y sus 84.200 dovelas con celestiales garantías h).- por la criminalidad de vender el módulo 100 años de garantía que bien le cae a la Vida de cualquier hombre, pero es menos que un suspiro en la Vida millonaria de un santuario hidrogeológico i).-por ningunear el envejecimientos del hormigón y los metales de sujeción en aguas que ellos mismos en algún rinconcito confiesan capaces de corroer hasta el alma a estos materiales j).-por el desastre de contaminación con que liquidarán al Puelche en una región que nadie imagina donde terminará ese daño k).- Por ningunear las extraordinarias calidades de agua de las vecinas canchas de tenis para así dejar en el limbo los análisis de las desastrosas aguas en la zona de excavación del pozo único, a cuyas obranzas ya se han dado sin audiencia pública alguna y sin evaluación de las sustanciales diferencias con el pozo trifolio por las mayores profundidades que alcanza la obranza dándose a perforar las arcillas azuiles del salobre Hipopuelche o Paranaense con el consiguiente envenenamiento del Puelche cuyas aguas ellos mismos acreditan en esas muestras de las canchas de tenis, repito, diciendo que están sorprendentemente limpitas l).- por las brutas diferencias de escalas entre la búsqueda de afanosas seguridades y controles para la faraónica obra y las paupérrimas modelaciones y modelizaciones que más allá de las celebradas auras de calidad científica que les atribuye la claque ingenieril, no lograrían ser menos elementales y por completo ajenas a un panorama hidrogeológico de extraordinaria criminalidad. Aquí se ve el paupérrimo valor de las anteojeras de las especializaciones.

Es de considerar que todo este trabajo de demolición fue realizado con simples herramientas de labranzas que vengo cultivando en foros administrativos y judiciales durante 12 años sin interrupción y ya no me sorprenden los afanes de estos verdugos escurridores ahora escudados en seudogenios matemáticos que dejan embobados a los que se cruzan en sus caminos.

Cuando en una muy reciente carta certificada a Adolfo Rossi desde el Ministerio de la Producción le apuntan que la subsidencia no es un problema de la Ciudad de Buenos Aires, y "prueba de ello es el excelente comportamiento de los túneles existentes, algunos construidos hace más de cincuenta años", se olvidan de apuntar que una obra mucho más pequeña en diámetro y de mucho más compromiso sanitario como es el caso del acueducto de agua potable que arranca en Bernal y alcanza Villa Adelina, ha sido hace muy poco señalada por la justicia por las fisuras que le dieron ingreso a los vertidos de la planta galvánica de DIACROM.

Es extraordinario con qué ligereza se dan a macanear para alejar toda sospecha de la criminalidad de estos proyectos.

 

Resumen de las propias advertencias de CADIA

A f 26 reconocen la delicada estructura del río subterráneo de 4,60 m de diámetro que deberán cruzar con riesgos de alterar las resistencias que hoy le regalan los subsuelos. Para ello prometen una inyección de cemento en el área (jet-grouting).

A f 31 de la documentación técnica de Ghella señalan haber realizado 30 sondeos para el T1 y 70 para el T2, concluyendo que el elevado grado de incertidumbre determinado por la ausencia de documentación específica con contenido geofísico impide por ahora definir los parámetros geotécnicos.

A f 33 describen los aspectos críticos geológicos-geotécnicos. Reconocen que interceptarán con frecuencia el horizonte arcilloso impermeable en el techo del Puelche. ¿Qué dirán aquí los del Ministerio de la Producción que intentaban acercar tranquilidad al Arq. Rossi? ¿Por qué no le preguntan al noble Fernando Xavier Pereyra que trabaja en el SEGEMAR -área de ese ministerio-, cuál es su opinión de este engendro?

Reconocen agresividad de las aguas del Maldonado respecto del acero y del hormigón.

Reconocen posibilidad de interceptar bolsas de depósitos de mala calidad en el avance, al igual que porciones cementadas (que pudieran estar fundando los soportes de grandes edificaciones).

En el estudio hidrogeológico del área donde cavarán la gran obranza de entrada-salida del sistema no reconocen la existencia del Querandinense que pudiera haber sido lavado por los flujos del antiguo corredor de flujos costaneros que por alli hace cien años circulaba.

En ese mismo f 33, en el punto 3.3.1 señalan que la excavación se realizará prevalentemente en condiciones de inestabilidad intrínseca del frente y de la propia excavación. Y que el valor de la presión con que trabaja la tunelera está unido a los vínculos en superficie y a salvaguardar las estructuras existentes.

El que imaginaba que los riesgos de estas obranzas quedaban resueltos por la profundidad de la obranza, ya tiene este otro panorama asegurado por la propia Ghella.

La única inyección de cemento (jet-grouting) prevista por el momento es la del cruce con el río subterráneo.

A f 35 señalan que la documentación de licitación con el contratista no implementa detalles del revestimiento en anillos. Reconocen aspectos críticos de mantenimiento y de erosión en el hormigón. A esto lo resuelven diciendo que el proyecto se realizará con tecnologia de reconocida aplicación mundial y que la vida útil del túnel está estimada en más de cien años. ¿En cuánto estiman la Vida "útil" de un Santuario hidrogeológico estos que miden los valores en función de su mezquina Vida?

A f 36 reconocen incongruencias entre la ovalización máxima y las tolerancias restrictivas apuntadas a las juntas longitudinales. Señalan la necesidad de que Ghella especifique una buena cantidad de parámetros no detallados en la documentación licitatoria. Hacen observaciones al jet-grouting (cementación) en el cruce con el río subterráneo.

A f 37 prevé Ghella realizar una importante contracementación debajo de los altos edificios entre Godoy Cruz, Libertador y Demaría. Apuntan riesgos en obras complementarias.

A f 38 monitoreo de parámetros clave en la deformación de estructuras subterráneas en construcción y en existentes.

A f 43 apuntan a la necesidad de lecturas con instrumentos de precisión extrema <0,1 mm; precisiones difíciles de alcanzar en la práctica.

A f 61 se cree que el nivel de detalle suministrado no es suficiente para evaluar los aspectos técnicos y tiempos de ejecución.

A f 70 listado de “Hazards”

A f 88 calidad de agua indicando elevada concentración de bacterias y coliformes.

A f 91 señalan que las muestras fueron tomadas del Puelche y sin embargo contienen cantidades de contaminantes que las alejan de toda potabilidad.

A f 92 señalan alta contaminación con bacterias coliformes y alta concentración de sulfatos y cloruros; propios del Querandinense, del que tampoco hablan.

A f 100 acercan noticias de las notables diferencias de calidad de agua entre las 3 perforaciones: las dos de ellos y la de las canchas de tenis.

A f 30 del estudio para una evaluación ambiental del pozo único señalan que en los estudios de línea de base ejecutados dentro del PGA en vigencia, el Puelche presenta indicios de salinización y contaminación por bacterias; por lo cual consideran que en la actualidad, debido a los efectos de la sobre explotación del Puelche y a los "fenómenos naturales", este acuífero, en la zona del emplazamiento del pozo, interactúa con las aguas del Río de la Plata y puede comportarse como un acuífero libre.

MIENTEN. Ningún Puelche recibió semejantes bastardeos de "fenómenos naturales" sino de la mano del hombre.

Según López et al. los rellenos generan un pasivo ambiental en las descargas de los arroyos y conductos pluviales que a su vez ven obstruídas sus salidas por colmatación de sedimentos del rio. MENTIRA A EXPLICAR.

La colmatación sedimentaria en las salidas es debida a que no sólo han matado los antiguos corredores naturales de flujos costaneros urbanos que mantenían a raya las áreas de la deriva litoral, sino que al ignorar la mecánica de fluidos toda mirada a termodinámica, aún no han dado en la tecla para armonizar las salidas tributarias artificiales y naturales bastardeadas con la dirección natural que determina la deriva litoral;

y por ello, todos los embancamientos cuyos problemas aún no han llegado siquiera a diagnosticar, no cesan de multiplicarse.

Los de estas salidas de aguas estancadas y congeladas producirá una precipitación sedimentaria incomparable frente a todo lo conocido. Por ello no dudo en calificar a esta propuesta como la más criminal y a la que nadie parece en la extrema gravedad de estos indudables embancamientos considerar.

Esta ignorancia es la que ha campeado hasta hoy en la Dirección General de Gestión de la Ribera de la CABA y sólo por considerar la calidad humana de su Director me animo a considerar su inocencia como ignorancia.

Ignorancia que cargan todos sus pares. Sin excluir a nadie, ni modeladores matemáticos, ni investigadores en modelos hidráulicos, ni físicos en dinámica costera, ni sedimentólogos.

Aysa en este mismo folio también deja constancia de los riesgos para las tomas de agua. Constancia ya he subido a la web mostrando la certeza de esas contaminaciones que AySA considera “imaginables riesgos”.

A f 46 MACANEAN cuando dicen que las sales en el Puelche son producto de procesos hidroquímicos naturales. Ello es debido a las agresiones al Querandinense que ahora agravarán perforando las arcillas azules confinantes del otro acuicludo, el Paranaense.

A punto 4.3 se niegan a reconocer valor al pozo de las canchas de tenis con agua bendita y que acaba con todas las explicaciones que ellos dan para sus dos perforaciones en las inmediaciones de la anterior.

Ver párrafo final sobre las implicancias de implantar una obra de semejante envergadura dentro del Puelche y la posible interacción del agua contenida en el túnel.

A f 14 a par 2° reconocen la posibilidad de intercambios acuosos incompatibles por roturas o fisuras. Las promesas que dicen alcanzar las garantías de estanqueidad y conservación ni siquiera han sido cumplidas por AySA en el más pequeño acueducto de agua potable de Bernal a Villa Adelina; ni aún siendo una obra con las mayores exigencias sanitarias y ambientales.

A f 2 del Informe geotécnico de Varde reconocen altos riesgos de sifonaje y antecedentes acercan del pozo N° 5 del río subterráneo Saavedra-Morón; obra mucho menos compleja que esta.

A f 3 el modelo hidráulico en escala de Froude 1:23,23, con un tubo de PVC de 3,5 m de longitud y 31,5 cm de diámetro exterior que representan 80 mts en el prototipo.Este es el gracioso aporte de la UNLP que llegara tarde porque tarde se pagara.

Sin inclusión de variables térmicas e hidroquímicas, ni aprecios a las dificultades que encontrará a la salida con las aguas de la deriva litoral.

La cantidad de suelo a transportar supera el millón de m3, incluídas las obras secundarias. Se han estudiado las mejores opciones de disposicion final. La calidad de los suelos será controlada y se prevé su utilización en recuperación de áreas urbanas.

Ninguna noticia de dónde irán a parar. ¿A qué dudar serán destinadas a acreencias costaneras para seguir matando los flujos costaneros?

Francisco Javier de Amorrortu, 25/4/09

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